Distonía focal del músico y el poder de las neuronas de espejo

Actualmente, y desde aproximadamente la última década del siglo XX, parece razonable afirmar que la neurocencia está de moda. Cada vez hay más gente interesada por los numerosos resultados de las investigaciones que se están llevando a cabo en este campo y los beneficios que pueden tener en otras especialidades, dando lugar a nuevas disciplinas como la neuropsicología, la neurofilosofía, la neuroeconomía o el neuromarketing.

La diversidad temática de esta ciencia ha originado, a su vez, distintas ramas de especialización, entre las que podemos destacar la neurociencia cognitiva, afectiva, social, celular, molecular o de los sistemas. La que aquí nos interesa es la neurociencia conductual, que analiza cómo funcionan los sistemas neuronales para producir ciertas conductas, como por ejemplo, qué áreas intervienen en los mecanismos de aprendizaje y memoria durante experimentos del tipo estimulo-respuesta. Más concretamente, hablaré de las neuronas espejo, muy estudiadas por su importancia en el proceso de aprendizaje, y cómo nos podemos beneficiar de ellas en el proceso de rehabilitación de la distonía focal del músico.

¿Que son las neuronas espejo?

Descubiertas en 1996 por un equipo de neurobiólogos italianos de la Universidad de Parma (Italia) dirigido por Giacomo Rizzolatti, se trata de un tipo particular de neuronas que se activan cuando un sujeto ve y ejecuta la actividad que está viendo en otro individuo y permiten no sólo imitar movimientos, sino también los sentimientos y emociones de los demás.

La mayoría de ellas se encuentran en la denominada área de Broca (la región principal del lenguaje) y existen cuatro tipos de neuronas espejo que responden a diferentes estímulos: cuando se ve la acción pero no cuando la acción se repite, cuando la acción se repite pero no cuando se ve, cuando se ve una acción y se repite otra acción distinta y, finalmente, cuando se observa y ejecuta la misma acción.

A este complejo mecanismo sumaron Christian Keysers y Valeria Gazzola, de la Universidad de Groningen (Holanda), la existencia también de las neuronas "anti-espejo", que nos permiten repetir una acción mentalmente sin que el cuerpo se mueva.

Pero, ¿por qué nos interesan este tipo de neuronas?

Las neuronas espejo y la distonía focal del músico

Se ha comprobado que la estimulación de estas neuronas mejora el proceso de rehabilitación de pacientes con lesiones cerebrales en las áreas motoras por ictus cerebral. Para ello, se ha llevado a cabo diversos programas de neurorehabilitación funcional, como el Rehabilitation Gamming System  (RGS), un proyecto innovador de Realidad Virtual que se basa en el principio de plasticidad cerebral y en cómo se puede lograr una reorganización funcional en las áreas afectadas por el ictus a través de la estimulación de las áreas secundarias motoras, entre las que se integran el sistema de neuronas espejo.

 De la misma manera, parece lógico pensar que la estimulación de las neuronas espejo pueden también resultar útiles en pacientes afectados por la distonía focal del músico. A continuación propongo un simple pero eficaz ejercicio que puede complementar nuestra rutina diaria de rehabilitación.

 Ejercicio recomendado

Ver diariamente y durante al menos 10 minutos vídeos de grandes maestros tocando nuestro instrumento. De esta forma, ayudaremos a nuestro cerebro a recordar esos movimientos aparentemente olvidados. Es interesante intentar ponernos en el lugar de ese intérprete e imaginarnos las sensaciones y emociones que sienten. Aunque esto se produce de manera automática en nuestro cerebro, no está de más procurar hacerlo también conscientemente.

Finalmente decir que esto se puede complementar también con vídeos propios que tengamos de cuando podíamos tocar libremente....así podemos sentir aún mejor las sensaciones que teníamos antes de que aparecieran los movimientos distónicos.