La "enfermedad del músico": distonía focal

Según la Dystonia Medical Research Foundation, la distonía es tanto el síntoma como el nombre de un grupo de enfermedades, precisamente denominadas Distonías. El síntoma o manifestación física consiste en permanentes contracciones involuntarias de los músculos de una o más partes del cuerpo.

En palabras de Joaquín Farias, la distonía focal del músico es “un trastorno del movimiento caracterizado por una pérdida del control motor voluntario en movimientos muy asimilados (gestos técnicos específicos automatizados)”. Se produce una contracción de músculos de mano y/ o antebrazo durante el acto de la ejecución musical que desaparece al abandonar el instrumento.

Aunque es una patología que afecta a un porcentaje reducido de músicos (hay estudios que dicen que entre 0,5 a 1%), se encuentra infra diagnosticada porque muchos de ellos piensan que los síntomas que sufren son producto de la falta de práctica y no buscan ayuda médica. No obstante, el porcentaje de músicos que sufren esta enfermedad varía considerablemente dependiendo del instrumento ejecutado, siendo mucho más frecuente entre pianistas, guitarristas y violinistas.

Síntomas

De acuerdo con un estudio retrospectivo realizado en España que incluyó 86 casos, el primer síntoma referido por los músicos fue descrito como:

  1. Descontrol de los movimientos manuales durante la ejecución (40,7%).
  2. Enlentecimiento digital (37,2%).

  3. Tensión o rigidez en mano o antebrazo (9,3%).
  4. Debilidad de la mano (7%).

  5. Temblor digital (2,3%).
  6. Dolor (2,3%).

Causas y factores de riesgo

Las causas de la distonía focal se desconocen, pero suele aparecer en personas que realizan movimientos de alta precisión. No hay que olvidar que los movimientos tan finos y complejos que realizan los músicos son comparables a los de los deportistas de élite. De alguna manera, ambos ponen al límite el Sistema Nervioso Central desde el punto de vista del control motor.

Se manifiesta normalmente en músicos con un nivel alto y que llevan muchos años tocando y frecuentemente se desencadena en contextos de estrés, ansiedad o estudio obsesivo del instrumento. Aunque puede haber condicionantes genéticos, anatómicos o fisiológicos, la realidad es que aún queda mucho por conocer.

Diagnóstico

La distonía focal es una enfermedad de la que se conoce poco y sobre la que se continúa investigando. De hecho, aunque hoy se sabe que es un trastorno neurológico, durante muchos años se consideró como un trastorno psiquiátrico. La razón era que, si bien el músico no puede realizar un movimiento tocando el instrumento, sí que puede fuera de él.

Si crees que sufres distonía mi recomendación es que vayas, en primer lugar, a un neurólogo especializado en dificultades motoras que, tras la realización de un test electromiográfico, descarte alteraciones neurológicas y daños musculares. Hay que tener en cuenta que, en ocasiones, la distonía focal puede presentarse también junto con un Síndrome de conversión de un nervio periférico.

Después de esto intentaría acudir a expertos como Joaquín Farias o Jaume Rosset e iniciar el proceso de rehabilitación.

Tratamiento

A continuación haré un pequeño resumen de los tratamientos más importantes que se están llevando a cabo para tratar esta enfermedad, hasta hace poco considerada incurable. 

  1. Tratamiento farmacológico: Botox. Muy pequeñas cantidades de esta conocida toxina se pueden inyectar en los músculos afectados para proporcionar el alivio temporal de distonías focales. La toxina detiene los espasmos musculares, bloqueando la liberación del neurotransmisor excitatorio acetilcolina. El efecto dura varios meses antes de que sea necesario repetir las inyecciones.
  2. Programas de rehabilitación basados en la reeducación:

  • Rehabilitación mediante fisioterapia basada en rectificar posturas anormales y movimientos afectados usando estiramientos, ortesis desmontables y ejercicios específicos que incluyen todo el cuerpo, no sólo la zona afectada. 
  • Programas de rehabilitación basados en la ejecución con movimiento ralentizado

  • Estimulación de la propiocepción.