Qué tocar con la guitarra cuando te dicen “tócate algo” (y no quedarte en blanco)

Estás en una comida, una cena o una reunión con amigos. Hay una guitarra apoyada en una silla y, en algún momento, alguien dice la frase mágica:

“Venga, tócate algo.”

Sabes tocar. Has practicado. Conoces acordes y canciones.
Pero justo en ese instante… mente en blanco.

No es que no sepas canciones.
Es que no sabes cuál elegir.

Y esto, aunque no se diga mucho, nos ha pasado a todos.

El error más común: intentar impresionar

Cuando alguien nos pide que toquemos algo, muchos guitarristas entran en “modo examen”:

– Buscar una canción difícil
– Pensar en la técnica
– Preocuparse por cantar bien
– Intentar demostrar nivel

El problema es que nadie espera eso.

La gente no quiere un concierto.
Quiere reconocer una canción, cantar un poco y pasarlo bien.

Cuando entiendes esto, todo cambia.

No necesitas más canciones, necesitas criterio

En situaciones sociales no gana el que más sabe tocar, sino el que elige mejor.
Y para eso basta con tener claras tres elecciones inteligentes.

No son canciones difíciles.
Son canciones que funcionan.

1. Empieza con un clásico que no puede fallar

La primera canción es clave.
Necesitas algo que puedas empezar sin pensar, con pocos acordes y un ritmo claro.

Tres acordes.
Entrada inmediata.
Todo el mundo sabe cuándo cantar.

Aquí la regla es simple:
no busques impresionar, busca activar al grupo.

Da igual tu nivel, da igual cómo estés ese día.
Si la canción es reconocible, ya has ganado.

2. Elige una canción que suene bien aunque la toques fácil

El segundo tipo de canción es oro puro.

Son canciones que, aunque no claves el ritmo original o las hagas más lentas, siguen sonando bien.
Puedes convertirlas en balada, simplificarlas o hacer tu versión sin miedo.

Aquí no importa tanto la mano derecha perfecta, sino:
– Un rasgueo firme
– Buen tempo
– Seguridad

La gente reconoce la canción y se engancha.
Y tú respiras.

3. Cierra con un comodín que puedas alargar

Para terminar, necesitas una canción tipo comodín.

Normalmente rumbas o canciones muy repetitivas:
– Pocos acordes
– Ritmo constante
– Fácil de alargar, parar y volver a arrancar

Son perfectas para cerrar arriba, improvisar y dejar que la gente cante mientras tú acompañas.

Si el grupo se anima, sigues.
Si se cansa, paras.
Siempre funciona.

El secreto real: ritmo e intención

Aquí viene lo importante.

No es cantar mejor.
No es tocar más rápido.
No es tener más técnica.

Es cómo tocas.

El ritmo, las dinámicas, moverte un poco, tocar más suave o más fuerte… todo eso comunica más que cualquier acorde raro.

La gente no está pensando:
“Qué técnica tiene este guitarrista”.

Está pensando:
“Esta canción me gusta. Vamos a cantar”.

Y ese es el objetivo.

Resumen rápido

Cuando te pidan que toques algo, recuerda esto:

– Empieza con algo que no falle
– Sigue con algo que suene bien aunque lo simplifiques
– Cierra con un comodín que active al grupo

No necesitas un repertorio infinito.
Necesitas criterio.

Y eso, por suerte, se aprende.

Siguiente
Siguiente

🎸 Qué tocar con la guitarra cuando alguien empieza a cantar (y no sabes por dónde seguir)