Todo músico debe prestar especial atención a la hora de transportar su instrumento, con el que mantiene una relación única y especial como te expliqué en "El músico y su instrumento: una pareja de hecho". Como es lógico, nos preocupamos para que vaya en las mejores condiciones y no le ocurra nada. Pero, ¿qué pasa con nuestra salud?
Ten en cuenta estos 7 puntos para evitar tener una lesión por exceso de esfuerzo al transportar tu instrumento:
- Evita llevar mucho tiempo en la mano el estuche del instrumento, por muy ligero que sea.
Siempre que sea posible, lleva el peso colgado de los hombros o la espalda, asegurándote de que esté bien distribuido.
Usa correas ergonómicas (anchas, con almohadillas, ajustables...) y lleva siempre el estuche lo más cerca posible del cuerpo, para reducir la tensión muscular.
Transporta el menor peso posible. No introduzcas nunca libros en el estuche y evita llevar partituras que no estés estudiando ahora.
Si tienes que llevarlo con la mano, alterna con frecuencia el peso de una a otra.
Intenta no llevar una mochila o estuche que pese más del 10% de tu peso corporal. Si es mayor, deberías utilizar un transporte con ruedas o acopla unas ruedas al estuche.
Mantén siempre una buena postura cuando transportes tu instrumento, vigilando especialmente que la espalda esté recta.
Frecuentemente me encuentro con alumnos en mis clases que me aseguran que "practican" guitarra durante bastante tiempo, pero que no obtienen los resultados que desean. Una de las preguntas que les hago en ese momento es: ¿Estudias guitarra mucho tiempo o sólo la tocas?
1. Intenta mantener una rutina de estudio, si es posible siempre a las mismas horas y lugar.
2. Es mejor realizar dos sesiones al día más cortas, que una larga seguida.
3. Descansa completamente un día por semana y realiza algún tipo de ejercicio equilibrado como natación, Yoga o Tai chi.
4. El lugar de estudio debe ser lo más cómodo y adecuado posible, vigilando que sea silencioso y con buenas condiciones de luz y ventilación...
¿Alguna vez te has percatado de la cantidad de pensamientos que acechan tu mente durante el estudio e, incluso, durante las audiciones o conciertos?
Los músicos pasamos largas horas de estudio con el instrumento, aunque no siempre con el resultado deseado. Uno de los grandes enemigos suele ser la falta de concentración en lo que estamos haciendo. Por eso, una hora de estudio completamente concentrado es mucho más provechoso que cuatro horas sin conciencia ni atención.
1. Identifica el problema
Tal vez pueda parecerte evidente reconocer un problema o error en la interpretación, pero no siempre es tan sencillo. De hecho, es necesaria una gran habilidad y sutileza para detectar pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos. Ser perfeccionista, estar atento y partir de la humildad de saber que todos cometemos errores y podemos mejorar siempre son cualidades requeridas.
Uno de los momentos más angustiosos para un músico es quedarse en blanco en mitad de una interpretando en público. Y es que tocar de memoria puede ser un gran desafío para muchos, pero es una habilidad que debes trabajar como parte de tu estudio diario.
Uno de los ejercicios más sencillos y eficaces que me ha permitido aumentar la confianza en mi mismo y tocar mejor en aquellos momentos en los que la motivación para estudiar era menor, es emular a algún músico al que admiro. Aunque puede parecer algo muy simple, he podido comprobar a través de mis alumnos que funciona, y por eso quiero compartirlo contigo.
¿Te ha ocurrido alguna vez que tenías perfectamente estudiada una obra y en el momento del concierto no has conseguido dar lo mejor de ti? ¿Los nervios te han jugado una mala pasada?
La práctica y el conocimiento sólo no es suficiente cuando el miedo y los nervios son capaces de arruinar una interpretación. Para ello es indispensable conseguir una mentalidad y disposición psicológica que permita aprovechar todo el potencial disponible.
El término motivación procede del latín motio y significa movimiento. Es el impulso que cada uno de nosotros siente para alcanzar aquello que deseamos.
A lo largo de tu carrera como músico habrás experimentado momentos en los que tu motivación para el estudio ha sido muy alta (preparando una prueba de acceso a un conservatorio o para una orquesta, por ejemplo) o más bien baja (durante las vacaciones o después de una mala audición, por ejemplo). Y como habrás comprobado, el nivel de motivación influye en el resultado obtenido: a mayor motivación, mejor es el estudio.
A principios de la década de 1950 se creía que era literalmente imposible que un ser humano corriese los 1000 metros en menos de cuatro minutos. Pero Roger Bannister, un joven atleta británico, no estaba de acuerdo y se preparó durante mucho tiempo para alcanzar esa meta.
1. Elige música que te guste
Si el músico no se entusiasma o logra despertar afinidad con una obra, difícilmente va a poder sentir algo con ella y, mucho menos, transmitir esa emoción al oyente. ¿Acaso no es ese el objetivo de cualquier artista?
Siempre he creído conveniente que sea el propio alumno quien seleccione las piezas de entre una lista de recomendaciones propuesta por el profesor atendiendo a su nivel.